Lo increíble de ser niño...


Me siento muy feliz, bendecida y agradecida por tener  unos hijos maravillosos que me hacen recordar lo increíble que es ser niño; lo fácil que es divertirse y lo difícil que es preocuparse, la naturalidad con la que dicen lo que sienten, la honestidad de sus palabras y lo profundo de sus sentimientos.

Para ellos  es muy fácil arreglar el mundo sólo con la cantidad de sonrisas que regalan por minuto. No cambiaría por nada el verlos horas enteras apapachando o luchando con el perro, o explorando las innumerables posibilidades de una caja de cartón, la contemplación de un insecto, la emoción cuando invitan un amigo a pasar la tarde en casa, lo horroroso que es hacer la tarea, lo complicado que resulta hacerlos probar algo nuevo y la eterna discusión para ir a la cama.

Perdonan todo y no guardan rencor… pero no olvidan.

Además de hacerme recordar mi infancia, ellos me enseñan, me hacen observar cosas que en ocasiones no logro ver y que para ellos son evidentes, y sus logros, ¡me dan una felicidad indescriptible!

Acordarme de todo esto, le da sentido a que haya un día del niño y el que celebremos la dicha de tenerlos a nuestro alrededor, hermosos niños a los que tenemos que guiar con amor y respeto, inculcándoles valores, ofreciéndoles educación, cuidando de su salud; pero sobre todo alimentándoles de la mejor forma que nos sea posible, de manera responsable e informada, es uno de nuestros principales compromisos con ellos.

Felicidades a todas las que tienen la dicha de tener niños cerca y ¡felicidades a todos nuestros niños!

Unas maravillosas mini vacaciones…


Hace algunos días Gino y Paula salieron de vacaciones y ya saben que tenemos casi casi hacer una agenda para mantenerlos ocupaditos.  Las manualidades es una virtud que mis peques tienen, por lo que decidimos hacer un cochecito con un poco de cartón y papel que guardo del colegio, ¡y nos divertimos muchísimo!



Además de manualidades nos encanta salir a divertirnos, así que nos fuimos  a ver la peli animada Lorax en Cinépolis, pero antes de la peli se nos antojó algo rico, y nos comimos unas crepas deliciosas con Philadelphia® ahí en el cine, ¡100% recomendadas amigas!.


La verdad la peli nos encantó, qué padre que tratemos de luchar contra la extinción y que se lo transmitamos a nuestros pequeños a través de películas.
Al día siguiente, ¿qué creen? Con aquello de las vacaciones se nos antojó sentarnos en el sofá y pedir pizza a Pizza Hut, y antes de la pizza nos comimos unos deditos de queso Philadelphia®,  perfectos para abrir el apetito, ¡ah! y la pizza la pedimos con la orilla de Philadelphia®, Mmmm no saben lo delicioso… Y no faltó el postre, unos Pops dulces que todos nos devoramos, porque cuando mordías podías sentir el queso crema con la mermelada, ¡una combinación riquísima!
¿Se les antoja?


En fin amigas, aún quedándonos en casa podemos hacer muchas cosas divertidas y pasarla divino con la familia.
Besos,
Yaz.